Ocho ideas para reinventarnos

Por: Laura Centeno Salas. Talent Advisor

Ante la “nueva normalidad” a la que nos hemos enfrentado por la pandemia de COVID-19, muchos hemos tenido que pensar seriamente en cómo podemos adaptarnos ante un mercado cada día más exigente en cuanto a conocimientos técnicos-profesionales, habilidades blandas y rápida adaptación de nuevas tecnologías.

Posiblemente después de meses de incertidumbre que parecen eternos, de trabajar desde la casa (en el mejor de los casos), o después de haber sido despedido o suspendido de su puesto laboral y haber hecho un alto en el camino para hacer todo lo que teníamos olvidado como ordenar closets, regalar objetos, aprender de jardinería, empezar nuevos deportes con distanciamiento social, leer, ver maratones de series en streaming, hacer mejoras en la casa, además de lavarnos las manos N cantidad de veces, usar tapabocas, alcohol en gel, no poder besar o abrazar a nuestras amistades y vernos obligados a replantear nuestros objetivos del año, es cuando nos damos cuenta de todo lo realmente importante.

Cuántas veces nos habíamos quejado del trabajo y ahora cientos de miles de personas no tienen sustento en sus hogares, a cuántos nos tocó cambiar la rutina habitual para ajustar nuestra vida al punto de no tocar nada ni a nadie en la calle, quién se hubiera imaginado que los viajes planeados, graduaciones, bodas y tristemente hasta funerales han sido actividades que simplemente en este momento no son buena idea. Lo que comenzó como una “gripecita” ha matado cientos de miles de personas en todo el mundo y la economía está totalmente contraída.

Ante este panorama complicado, no queda otra opción que ir un paso adelante y prepararnos para ser personas en aprendizaje constante y no caer en obsolescencia prematura ante cambios radicales en tan poco tiempo. Para algunos es una oportunidad de emprender, para otros de aprender idiomas, matricular una nueva carrera o actualizar sus conocimientos buscando especialidades o programas que ayuden a mantener conocimiento fresco o cambiar de rumbo para dedicarse a trabajar en nuevas industrias y explorar áreas con mejores posibilidades para crecer y sobrevivir.

La reinvensión es precisamente encontrar esas áreas de oportunidad para que la brecha entre lo que hacemos y lo que el mercado ocupa en el momento, coincidan. ¿Cómo lograrlo?. Aquí algunas ideas:

  1. Observe los comportamientos de la gente y sus nuevas necesidades.
  2. Haga un análisis de Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas (FODA) de su persona tanto en habilidades o destrezas como conocimientos para definir qué áreas se requiere mejorar y a cuáles sacarles el mayor provecho.
  3. Piense en que la reinvención tiene un propósito que va más allá de la supervivencia (ganar dinero).
  4. Busque un propósito de vida de lo que desea realizar, que esté alineado con sus valores y su aporte a la sociedad para que todas las tareas que deba hacer por insignificantes que parezcan, tengan una razón de ser que sean valiosas para usted y los demás. Esto le llenará la vida de felicidad.
  5. Haga una lluvia de ideas, sin juzgarlas aunque parezcan locas o imposibles. Es necesario tener la mente abierta, observando qué es lo que más necesita la gente de su comunidad y el mundo y todas las alternativas en donde sus habilidades podrían contribuir a resolver sus problemas, aprovechando la tecnología.
  6. En momentos difíciles, no le tema a los riesgos, especialmente cuando ya no hay nada qué perder. Es mejor un fracaso más y volver a empezar, que vivir con una idea que no realizó por miedo.
  7. No se aferre a un solo plan, abra sus posibilidades en caso de que algo falle, tenga otras alternativas bajo la manga sin que le invada la frustración.
  8. Muchas veces es bueno hacer planes de prueba y error para asegurarse de que va por buen camino antes de desgastar recursos de tiempo, energía y dinero en algo que posiblemente no sea exitoso. Experimente cambiando variables hasta crear algo valioso para usted y los demás.

En síntesis, la creatividad, la innovación es lo que más se necesita para salir adelante. Muchos éxitos con sus proyectos, planes, experimentos y ajustes y como bien lo dice Mercedes Sosa “Así como todo cambia, que yo cambie no es extraño”.

Filofobia en tiempos de pandemia

Por: Laura Centeno Salas / Talent Advisor

La filofobia es el temor de enamorarse o amar a otras personas (podrían conocidos, compañeros o amistades). Algunos de los daños colaterales de este transtorno pueden ser la ansiedad, depresión, aislamiento o abuso de psicotrópicos.

Desde luego, en media pandemia no hay quien se escape del miedo a enfermar, que alguien querido llegue a morir, quedarse sin empleo y perder todo lo que con mucho esfuerzo ha construido en la vida, en fin… Razones para estar con temor ahora SOBRAN.

A pesar de todo eso, existe algo adicional que muchos hemos padecido en algún momento, el miedo al amor. Después de muchos años de no sentir el corazón acelerarse por nada ni por nadie y de repente aparece alguien que te sacude el piso, la paz y la tranquilidad, dejando una sensación de vulnerabilidad, de incompetencia para enfrentar un drama incierto, aparecen el miedo a perder la libertad y vivir atado a otra persona, a que ese sentimiento no sea correspondido o al abandono, situaciones que posiblemente ya hemos experimentado en el pasado.

Es aquí cuando surgen algunas conductas como poner pretextos para evitar ver a esa persona, buscarle por todas partes posibles defectos para no involucrar ningún sentimiento de amor, generalizar que una futura relación podría significar sufrir los mismos problemas de algún fracaso anterior. Muchas veces no es propiamente el miedo a amar, sino a la incertidumbre de qué sucederá después (ansiedad).

Debemos aceptar la presencia de ese sentimiento de atracción que muchos, consciente o o inconscientemente hemos enterrado con alivio después de una decepción. Lo único que podemos hacer es repetir como un mantra para que no se nos olvide, es:

  1. No tiene sentido preocuparse por el futuro y que debemos hacer lo que tanto insiste el mindfulness todos los días: vivir el presente plenamente.
  2. Ya a estas edades un fracaso más o uno menos, no es nada comparado al drama de romper la promesa “juntos hasta que la muerte nos separe” y soltar la culpa de no haber tenido la paciencia de esperar a que eso sucediera.
  3. Esa sensación de atracción, algo que juraba se había desaparecido, resulta ser emocionante, aunque sea un ratito.
  4. Si las cosas no llegan a nada o a una historia trágica, hay que recordar el punto 2.
  5. A veces pensamos demasiado en todo lo malo que podría suceder y pocas veces sucede. Uno crea toda una tormenta apocalíptica en un vaso de agua.
  6. Salir de la zona de confort es arriesgado pero solo así se aprende y le agregamos una pizca de picante a una rutina tranquila pero poco emocionante.
  7. Si por alguna razón se llega a la conclusión de que no existe reciprocidad en los sentimientos o cada uno se encuentra en un nivel de madurez distinto, lo más sensato es aceptar la situación y llegar a un acuerdo de amistad antes de entrar en una eventual relación tóxica de rencores y sufrimiento. A veces se puede confundir amor con amistad. Si no se puede amar, por lo menos podríamos ser buenos amigos, siempre y cuando ambas partes lo consideren sano para sí mismos y para el otro.
  8. Hay que dar tiempo al tiempo, no apresurarse para chequear que existan similitudes en cuanto a principios, valores y metas.
  9. Hay que darse la oportunidad de conocer a la gente y eso no se logra si tratamos de evadir comunicación clara y transparente con personas interesantes. No hay que cerrar la puerta con doble candado.
  10. A pesar de vivir en medio de una pandemia, existe una gran ventaja en mantener distanciamiento físico porque da más tiempo de conocer a la otra persona desde un plano más intelectual y amistoso sin tener demasiadas expectativas, sino dejar que todo fluya cuando sea el momento oportuno y ver si vale la pena invitar a esa persona a nuestra burbuja personal.

Este es un buen momento para perder el miedo a amar. Mejor preocupémonos por mantener trabajo y salud y que todo lo demás sean sorpresas gratas en nuestras vidas. Un abrazo a la distancia y mucho amor, prosperidad y salud para todos.

¿Cómo hacer huir a una mujer?

  • Por Laura Centeno

14 formas de ahuyentar a las mujeres. Ponga atención y pegue esto en la refri:

1. Creer que si ella acepta una invitación es sinónimo de atracción: En ese momento tiene curiosidad por conocerlo más, así que mejor no hacerse muchas expectativas (va tanto para ellos como para ellas).

2. Divida la cuenta en el restaurante o cafetería: Si usted invita, usted paga, a no ser que ella insista en lo contrario (la regla en negocios como temas personales es quien invita paga, excepto en grupos de amigos donde generalmente cada uno paga lo suyo o se divide entre todos).

3. Si ella dice “muchas gracias por tu amistad” es porque se está haciendo la difícil o es caso perdido: La verdad solo está marcando su límite en una relación amistosa (en ese momento). Posiblemente necesite más tiempo para valorar algo más que una amistad. Mida su espacio y paciencia. Si la relación es una excelente amistad, que así sea.

4. Sea demasiado insistente: Si ella dice ”no sos vos, soy yo”, “no estoy preparada en este momento”, etc. No insista. Ella prefiere tratar de terminar la cita diplomáticamente sin muchas explicaciones. A veces es tan solo intuición el decidir si la persona es la adecuada o no.

5. Si no hubo química, cúlpela diciéndo que es una superficial que busca solo atractivo físico o dinero: Decir eso solo demuestra alta inseguridad y machismo. No se enoje. Ella podría ser una excelente consejera o presentarle a alguna otra amiga que sí esté interesada.

6. No cuide su imagen personal: La inteligencia y el buen humor llaman poderosamente la atención pero sin olvidar algo tan elemental como la higiene (dientes, uñas y zapatos sucios o exceso de joyas, espanta a las mujeres).

7. Busque exclusivamente atributos físicos en ella: Especialmente si usted no hace el esfuerzo de comer sano y hacer ejercicio. Si ella tiene atractivo físico, va a tener que buscarle otras cualidades que la conquisten porque es probable que usted no sea el primero en decirle que está guapa, sea original y busque otros atributos sobre su personalidad, su trabajo, su familia, etc. (si no tiene otras cualidades salvo físicas, no olvide que la belleza exterior es pasajera).

8. Dígale mami, mi reina, princesa o bebé cuando apenas la está conociendo: Denota una personalidad labiosa y genera mucha desconfianza.

9. Envíe mensajes con faltas ortográficas: Evidencia total carencia de educación básica. No cuesta ni 10 segundos buscar sinónimos o verificar como se escribe la palabra en internet antes de enviar el mensaje. Todos nos hemos equivocado, un dedazo, auto corrector, etc… pero la reincidencia puede disminuir el interés fácilmente.

10. Hacer arrebatos de celos: Por lo general los celos son ideas infundadas y no hechos reales. Si tiene dudas no salga con ella, porque fijo ella va a salir corriendo antes si nota conductas posesivas o agresivas.

11. Hágase el difícil: Parecerá arrogante, indiferente o egocéntrico. Si realmente le interesa, demuéstrelo con detalles. Dele seguimiento con un mensajito de buenos días, buenas noches o ¿cómo estás?. Gánese puntos antes de que otro sea más astuto que usted.

12. Hable mal de su EX: Podría pensar que en un futuro usted hablará mal de ella. Tampoco esté preguntando por qué ella está soltera como si fuera algo malo. Simplemente a veces no presenta la persona en el lugar y momento correcto.

13. Mienta sobre sus verdaderas intensiones: No hay nada peor que quienes prometen cielo y tierra para tratar de conquistar a una mujer y luego se le caen las medallas con decepciones. Aplausos de pie para los valientes que dejan claras sus intensiones y que ambos decidan si es el tipo de relación que les conviene o no.

14. Si ella es madre, creer que ella busca un papá para sus hijos: Lo más probable es que busque solo un compañero y que sus hijos tengan su propio papá que jamás será reemplazado por nadie más. Pero si trata de ganarse el aprecio de los hijos, tiene una cantidad ilimitada de puntos a favor.

¡Éxitos muchachos! 👌🏻🙏🏻😉

<Muchas gracias por tus comentarios aquí>

La soledad no es mala compañera

Captura

  • En vísperas del mes del amor y la amistad.

Cuando se acerca febrero y parece que todos están pensando en qué comprar y dónde celebrar con su pareja esta fecha especial (amada por unos, odiada por otros), me puse a reflexionar que por qué a veces nos hacemos un drama por tener una situación sentimental de soltero(a), divorciado(a), o “es complicado”. Mejor des-compliquemos la vida y celebrémosla sin poner tanta carga emocional negativa por estar solo o sola.

 

Para quienes van a celebrarlo con alguien especial, disfruten mucho y ojalá que no sea solo el 14 de febrero, porque de todas formas los restaurantes estarán repletos y normalmente la atención no es buena. Lo fundamental es vivir momentos especiales sin importar el día, disfrutar la compañía, compartir tiempo de calidad y mantener una comunicación abierta y respetuosa en todo momento. De nada sirve regalar flores y al día siguiente pegar gritos a la pareja (caemos en el tema de relaciones tóxicas, del cual no voy a referirme).

 

Para los que NO tenemos a “alguien especial”, hay varias alternativas:

 

  1. La familia: Sean hermanos, padres, hijos, primos, deberían ser prioritarios para no tener esa sensación de soledad por el hecho de no tener pareja. Invitemos a comer a quien nos regaló la vida. Si ellos ya están ocupados, no hay problema, todavía existen dos opciones:

 

  1. Los amigos “forever alone”: para los que creen que son los únicos en este mundo, les comento que no están solos, pues somos cada vez más la cantidad de miembros de esta categoría y podría ser una buena ocasión para inventar compartir con gente que a lo mejor tengamos tiempo de no ver y ponernos al día con esas amistades. Generalmente es una experiencia súper gratificante. Si por A o B, no podemos coordinar agendas o no hay mucho tiempo, quiero compartirles la tercera y más importante de las opciones:

 

  1. Nuestra propia compañía: Aunque seamos seres inmersos en una sociedad que promueve el trabajo en equipo y en búsqueda del bien colectivo, existen momentos en los que es sano y por qué no, necesario, disfrutar de nuestra propia compañía de una forma positiva en donde podamos dedicarnos a muchas cosas que nos gustaría hacer pero que por dedicar tiempo a todo lo demás y estar constantemente rodeado de otras personas, nos quedamos vacíos cuando estamos solos, no sabemos qué hacer y empezamos a sentir tristeza (a mí me ha sucedido). Así que es hora de dejar esa sensación de vacío o soledad y los estereotipos de que estar solo (a) es malo, sino que podríamos aprovechar ese tiempo para auto regalarnos espacios de gratificación personal. Algo así como en la clásica película de navidad Home Alone. ¿Cómo podría aprovechar esos espacios de soledad?.

 

Aquí algunas ideas: leer un libro sobre temas apasionantes, ir al cine si hay alguna buena película, hacer una maratón de series con la suscripción de servicio de streaming, cocinar algún platillo especial del que uno se encuentre antojado, tomarse un par de copas de nuestra bebida favorita en casa acompañados de fiambres o boquitas sabrosas, salir a caminar o andar en bicicleta si el día está bonito, sacar cita para un masaje relajante, aprovechar para hacerse un tratamientos para la piel, el cabello, manicure y pedicure, ordenar el closet y sacar todo lo que está ahí pero prácticamente no se usa y regalarlo a personas que sí necesiten vestimenta, meditar, hacer yoga, asistir a la iglesia o cualquier otro lugar que nos fortalezca espiritualmente, hacer manualidades, poner música y bailar solo (a), armar rompecabezas de más de 1000 piezas, colorear mandalas, escribir, tocar algún instrumento musical, aprender otro idioma, pintar y decorar la casa diferente, crear un huerto de especias, en fin, estas son solo algunas ideas. Cada quien puede agregar o eliminar lo que le apetezca según sus gustos y preferencias.

 

En resumen, disfrutemos de nuestro tiempo personal y seamos agradecidos de esos espacios apreciando todas las cosas buenas que sí podemos hacer porque simplemente nos da la gana y tenemos el privilegio de hacerlo, en vez de enfocarnos en lo que no tenemos. Nuestra propia compañía debe ser tan importante como una cita romántica con otra persona, no una razón para sentirnos mal, así que feliz día del amor y la amistad, empezando por nosotros mismos. ¡Salud!.

 

Por:  Laura Centeno Salas

¿Qué tal están tus amigos?

Amistad

Por Laura Centeno, Wellness Coach.

“Dos son mejores que uno, porque tienen una buena recompensa por su trabajo. Porque si caen, uno levantará a su compañero; pero qué desgracia para aquel que no tiene a otro que lo ayude a levantar”. Eclesiastés 4:9-10.

Crecí con mi mamá solas hasta mis 12 años y como hija única hasta los 16, cuando llegó mi hermana. Durante ese tiempo, mi mamá y mis amigos eran indispensables para sentirme feliz, entretenida y aprender a lidiar con discusiones y reconciliaciones de niña y adolescente.

Cuando llegué a ser “grande”, mis relaciones de amistad se distanciaron, por los diferentes caminos que cada una iba tomando. Yo me casé, tuve dos hijos, me divorcié y en ese momento me percaté de que mi círculo de amistades y familiares tristemente se había reducido bastante.

Sin embargo, mantener buenas relaciones con los demás, en algún momento de la vida, ayudó a no sentirme tan sola a pesar de las circunstancias como la falta de tiempo, las responsabilidades, el trabajo, situaciones económicas adversas y muchos etcéteras.

Al sentirme “sola” fui más consciente de la importancia de mantener vínculos fuertes con aquellos que en el camino he tenido la dicha de conocer (para bien o para mal), así que me esforcé por retomar contacto con amistades de la vida y por crear nuevos círculos sociales entre los compañeros de trabajo, clientes y gente a la que tuve la buena suerte de conocer en lugares como el gimnasio, cursos o seminarios, en la universidad y actividades sociales familiares y laborales.

Cuando he buscado trabajo o clientes, mis amigos y colegas me han ayudado con sus recomendaciones, cuando he tenido problemas, he contado con la sabiduría de la familia y amigos que me aconsejan con su mejor intención desde sus diversos puntos de vista.

Cuando me he sentido triste, he tenido la bendición de tener a mi familia a mi lado siempre y el tiempo para tomar un café con personas valiosas y compartir nuestros “enredos”. El simple hecho de escuchar y ser escuchada, me ha aliviado congojas en momentos difíciles y también he podido ayudar a otros de vez en cuando, lo que también da mayor sentido a mi vida. Cuando he tenido problemas en el trabajo, he tenido la dicha de tener compañeros que me han apoyado a “sacar el barco adelante” y en fin “dos cabezas piensan mejor que una” y por eso hay que compartir y relacionarse con los demás de forma positiva.

Incluso, quienes suponía que eran enemigos, terminan “sin querer queriendo”, haciéndome el favor de enseñarme alguna lección de vida. Y personas a las que he hecho daño, me han perdonado e incluso me han dado un abrazo fraterno en momentos críticos, pero eso sí, hay que pedir perdón de corazón y perdonar de corazón para sanar relaciones rotas.

En fin, en esta vida a veces uno está en la cima y en otros momentos en un hueco profundo. Sea donde sea que uno esté, si mantenemos y mejoramos nuestras relaciones con los demás empezando con la familia, si cultivamos amistades personales, y laborales genuinas, sanas y formamos equipos en donde dejemos una huella positiva, habrá momentos donde podremos ser el apoyo de los demás (lo cual es re-gratificante) o tener una mano amiga que te ayuda a salir adelante.

Así que si no has sido consciente de cómo están tus relaciones con los demás, te invito a reflexionar y empezar a dedicar más tiempo a esas personas que aprecias, perdonar y pedir perdón y empezar a conversar con aquellos que no conoces mucho para expandir tu red de contactos y amigos, una buena amistad simplemente no tiene precio.

A mi familia, amigos, compañeros, conocidos y enemigos; muchas gracias de corazón.

En el Flow

Por Laura Centeno

El “Flow” es ese estado físico y mental en donde todas nuestras habilidades y destrezas se unen para insertarnos en ese momento de total concentración en lo que estamos haciendo, llenando nuestra vida de total plenitud.

Mihaly Csikszentmihalyi, exdirector del departamento de psicología de la Universidad de Chicago, fue quien le dio el nombre de “flow” a este estado en los años 60’s.

Es una de las sensaciones más placenteras,nos absorbe, nos consume al máximo potencial absoluto donde el tiempo transcurre sin darnos cuenta.

Muchos atletas de alto rendimiento lo viven cada vez que se retan a una meta más ambiciosa, peligrosa y desafiante, en donde se alcanza ese nivel máximo de peligro extremo, determinación, concentración y felicidad en muchos casos, en cuestión de segundos, cuando se alcanza la meta.

También se puede experimentar con muchas horas de práctica en estados de meditación profunda, o en nuestro trabajo cuando tenemos proyectos importantes que requieren un gran esfuerzo, concentración e incluso riesgo o temor al enfrentar un alto nivel de responsabilidad y estrés, pero con plena atención, lo más probable es que llevemos con éxito ese reto, si estamos haciéndolo en nuestro flow.

La pregunta del millón, ¿cómo llegar a ese estado?, de algunas experiencias descritas en el libro de Steven Kotler, The Rise of Superman, entre los más experimentados y arriesgados atletas extremos y de la genialidad y creatividad de grandes inventores, artistas e innovadores, realmente todo parece recaer en una mezcla de habilidades físicas y mentales adquiridas en nuestro ADN, combinado con un ambiente que permita aprender y practicar durante muchas horas ese algo que nos APASIONA.

Sí, apasiona, con mayúscula, porque al final de cuentas, esa sería la respuesta para llegar a la plenitud del Flow.

Si ya sabe lo que le apasiona y tiene habilidad y conocimiento, entonces siga practicándolo, sea el amo y maestro de su potencial y deje huella y legado de esa pasión, convertida en testimonio y ¿por qué no?, en historia de auto-realización.

Que el Flow esté con cada uno de nosotros para nuestro bien y el de los demás. Amén.

Vivir con propósito es la llave de la salud y felicidad

Por: Laura Centeno, Wellness Coach.

Encontrá aquí 4 pasos para reconocer tu propósito de vida.

Normalmente vivimos en búsqueda de la felicidad en lugares, cosas o personas que finalmente no nos aportan ese “no sé qué” para sentirnos plenos y satisfechos con esta vida.

Lo que sí está demostrado científicamente desde el 2006 por la Universidad de Missouri es que un propósito de vida, tener fe en Dios y participar en prácticas espirituales ayuda a ser más feliz e incluso a enfrentar mejor y superar exitosamente enfermedades tan graves como el cáncer de mama. El estudio fue publicado en The Journal Integrative Medicine Insigths.

Si buscamos bienestar y felicidad únicamente en placeres personales, podemos estar viviendo en una montaña rusa de alegría y tristeza porque esos placeres generalmente son de corto plazo pero al final de cuentas, seguimos con ese mismo vacío que no comprendemos qué será y ya bien sabemos que no se compra con la fama ni con dinero, ni con éxito profesional, la belleza física o con aparentar tener una vida perfecta.

Pasamos pensando en que “si tuviera pareja sería feliz”, cuando ya la tenemos, que si no la tuviéramos seríamos felices. Si tuviera una fortuna sería feliz, si tuviera la belleza de Fulanita (o) sería feliz. Cuando nos sentimos decaídos o ansiosos ese chocolate o esos zapatos que compramos nos hacen felices pero por un rato muy corto y luego caemos en la misma sensación de inconformidad, insatisfacción, vacío y aún peor, la culpa. ¿Qué es lo que sucede?, hace falta vivir con un verdadero PROPÓSITO DE VIDA.

Esto significa que todas las acciones que hagamos son importantes no solamente para salir adelante nosotros mismos, sino que con nuestros actos podemos ser capaces de ayudar a otras personas. Las personas que viven su alegría desde una verdadera espiritualidad, saben que son felices cuando ayudan al prójimo y su vida tiene un sentido más allá que la satisfacción individual.

Cada uno de nosotros tiene un propósito de vida que es importante, lo que sucede es que a veces no somos conscientes de que todo el esfuerzo y sacrificio tienen como resultado una meta que va mucho más allá de las transferencias bancarias cada quincena, de lo que facturemos, de las acciones de las empresas o los bonos que nos ganemos.

Si fuéramos más conscientes de que con nuestro trabajo podemos heredar a nuestros hijos una buena educación, seremos más felices trabajando en vez de estarnos quejando. ¿Cuántas personas desearían un trabajo como el nuestro?, pueden ser cientos o miles.

Si tuviéramos claro que si nadie se hace cargo de las labores que hacemos en el hogar, la oficina o nuestro entorno, posiblemente sería un caos.

Si sentimos que estamos trabajando sin un propósito u objetivo claro, es como correr en una banda sin fin y por más rápido que lo hagamos, seguimos exactamente en el mismo lugar. Entonces ¿qué podemos hacer para avanzar?, especialmente si nuestros jefes o las personas a nuestro alrededor no tienen la costumbre de felicitarnos o hacernos saber lo importantes que somos en nuestras labores y si nosotros tampoco nos damos cuenta.

Paso 1: examinemos si nuestras acciones benefician a otras personas y no solo a nosotros mismos. Cada miembro de un equipo de trabajo depende de otros para que una empresa sea exitosa, así como cada jugador de futbol sabe que su posición es estratégica para para ganar un partido.

Paso 2: Seamos agradecidos. Cada vez que le damos gracias a otras personas por ayudarnos y hacerlo conscientemente, es como ir encendiendo la luz del propósito de nuestra vida y de los demás. Cada vez que rezamos en vez de estar pidiendo cosas a Dios o al Universo, demos las gracias por todas las decisiones, bienes, personas, salud y tareas que tenemos en nuestro camino. Solo así nos damos cuenta de lo afortunados que somos y que posiblemente muchas personas desearían estar en nuestros zapatos.

Paso 3: Enfoquémonos en la mejora continua pero no nos comparemos ni esperemos la perfección, porque nada es perfecto y no vale la pena vivir inconforme tratando de superar expectativas que la sociedad o nosotros mismos nos imponemos. La comparación tiene que ser con nosotros mismos y con nadie más y también debemos ser auto-amables y perdonar nuestros errores que finalmente son experiencias de aprendizaje.

Paso 4: Busquemos propósito de vida desde una perspectiva donde la meta sea para el bien colectivo y no solamente individual. Por más humilde que sea nuestro puesto o por más glamoroso que parezca, eso que hacemos es importante, necesario e inspirador para otras personas.  Esa es la mejor forma de darle sentido a la vida, de ser consciente de la importancia de nuestro legado en el mundo.

Un abrazo grande lleno de salud, agradecimiento, propósito de vida y felicidad,

Laura Centeno

¿Azucarhólica?

Por: Laura Centeno

Todos hablan de las drogas, alcohol, las apuestas, pero existe una adicción solapada en miles de alimentos procesados, el azúcar y sus edulcorantes.

Soy una azucarhólica que padece de ansiedad y para saciar el estrés comía dulces sin control. La foto no es casualidad, es mi postre favorito, “entre más dulce, más rico”, decía yo.

Siempre me he esforzado por cuidarme, pero todo es en vano si yo misma me boicoteo mis objetivos de entrenamiento con la comida pecaminosa (helados, chocolates y postres, en mi caso).

Para no sentirme culpable empecé a consumir más productos light, sin azúcar, sin calorías, bajos en grasa, pero al final de cuentas, esos antojos descontrolados me hacían caer una y otra y mil veces más.

Empecé a informarme sobre las características de los edulcorantes y resulta que la mayoría se componen de sucralosa, entre otros sustitutos que también son adictivos y en realidad, el problema es que estaba tan enganchada al dulce que realmente lo que hacía era cambiar una adicción por otra, agregando cada vez más de sobres de edulcorante al café.

Consultando con diferentes profesionales me decían lo obvio, que todo en exceso es malo. Así que reducía parcialmente el azúcar los lunes pero eso duraba pocos días y entre miércoles y jueves volvía a pecar, y así sucesivamente todas las semanas.

Leyendo un poco más, una experta decía que la mejor forma de superar esta adicción es cortando del todo su consumo. Me pregunté si sería capaz de hacer algo así, pero dije, pues intentemos.

Hace 15 días que no como dulce, ni con calorías ni sin ellas (excepto una fruta al día). Mi primera semana fue una pesadilla. Mis picos ansiosos de 3 a 7 p.m. fueron una tortura, muy triste la verdad. Al ir pasando los días empecé a sentirme mejor. Todavía estoy en fase de desintoxicación y cuando le compro un helado a mi hija, deseo arrebatárselo pero sigo tratando de dominar la mente y buscar algo que hacer para no pensar en las galletas, helados y chocolates.

A lo mejor estés sufriendo de lo mismo y has estado pensando cómo hacer para dejar de hacerte daño con la comida.

Intentemos juntos, hacer el corte drásticamente, sí duele pero vale la pena. Ahora leo la letra menuda de los ingredientes de los productos y huyo del dulce por temor a caer nuevamente. Tal vez algún día llegue el momento en que esos productos los logre consumir sin que caiga en estropear mis planes de nutrición.

Mientras tanto, mi paladar se está acostumbrando a vivir sin dulce y hasta la fruta se está convirtiendo en mi postre. Que la fuerza nos acompañe y espero seguirles contando mi experiencia y ver pronto mejores resultados en mi cuerpo, pero especialmente en mi mente.

¡Muchos éxitos!